lunes, 24 de octubre de 2016

MAYARO NUEVO VIRUS

MAYARO NUEVO VIRUS

MAYARO NUEVO VIRUS

Acerca del virus Mayaro


Esta enfermedad que se transmite por la picadura del mosquito Aedes Aegypti vive en zonas tropicales.

Su aparición en las Américas se remota al año 1954, afectando países como Brasil, Perú, Venezuela, Colombia y Trinidad.

En enero del 2015 fue detectado un caso en Haití, y por la cercanía con la República Dominicana, las autoridades de Salud informan que se mantienen atentas.

MAYARO

El virus del Mayaro tiene un curso benigno y sus síntomas suelen durar entre 2 a 5 días, excepto los dolores articulares que podrían ser a corto, mediano y largo plazo.
La afirmación es de la infectóloga Talía Flores, quien dijo que no hay que alarmarse, y que lo importante es que la población elimine los criaderos, porque es la mejor herramienta para prevenir las enfermedades relacionadas al mosquito Aedes Aegypti.
El principal síntoma del virus es la fiebre de inicio brusco y se recomienda hacer un diagnóstico diferencial con el dengue, chikungunya y zika, para evitar complicaciones al paciente.
Los virus que transmite el mosquito Aedes Aegypti tienen características comunes, pero cada uno posee su particularidad que, en algunos casos, convierte a uno más temible que otro. El Mayaro produce dolor de garganta y congestión nasal.


SINTOMAS



El principal síntoma del virus Mayaro es un cuadro febril inespecífico, que no se puede distinguir clínicamente de otras enfermedades virales, producidas también por virus que se transmiten por la picadura de mosquitos en zonas selváticas. Es una enfermedad muy parecida al dengue y al chikungunya.

La persona afectada por fiebre mayaro presenta un inicio rápido de fiebre (de más de 38ºC) con escalofríos. Además, suele presentar otros síntomas acompañantes como son dolores generalizados, de articulaciones y músculos. Las articulaciones, además de dolorosas, pueden estar inflamadas, con edema de las mismas. Suele haber además dolor de cabeza y dolor por detrás de los ojos, con fotofobia (el dolor aumenta con la exposición a la luz).

La mayoría de los pacientes se quejan de mareo y debilidad intensa. Puede haber erupción cutánea en forma de manchas rojas en el pecho, las piernas, la espalda, los brazos y, a veces, en la cara. Además, pueden aparecer náuseas, diarrea y dolor abdominal, junto a pérdida de apetito y disminución de la ingesta de alimentos. En algunos casos el cuadro se acompaña de algo de tos, dolor de garganta, o congestión nasal. Las manifestaciones hemorrágicas también son posibles.

En general es una enfermedad de curso benigno que se resuelve por sí sola. Los síntomas suelen durar entre 2 y 5 días, salvo los dolores articulares, que son uno de los síntomas más característicos de esta fiebre. A veces, los dolores articulares pueden durar meses, afectando sobre todos a muñecas, tobillos, codos, rodillas y dedos. Hay quien lo ha llamado la fiebre zombi porque por los dolores articulares el paciente puede tener dificultades para caminar, pero claramente es una exageración dirigida a generar titulares alarmistas en la prensa.

De momento sólo se ha comunicado un caso mortal, en 2001, y fue un paciente que presentó afectación cerebral. En el resto de los casos, la recuperación es la norma, con la salvedad de los dolores articulares que, como se ha comentado, pueden persistir durante semanas o muchos meses.

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